Reto Graymalkin: Informe Segundo.

Han vuelto a pasar 15 días, así que dejo por aquí los comentarios de mis últimas lecturas y el recuento de cuántos tomos me siguen quedando aún. Estos primeros 15 días de agosto quizás no he leído tantos tomos como en julio debido a que he estado preparando una conferencia con el título Posibilidades del cómic como recurso educativo que daré en la FNAC Castellana el próximo miércoles 20 de agosto. En esta ocasión he ido haciendo los comentarios casi a medida que iba leyendo los tomos, por lo que son algo más extensos, generalmente.

DD Fin de los días

Daredevil. El fin de los días.

Guion de Brian Michael Bendis y David Mack. Dibujo de Klaus Janson, Bill Sienkiewicz y David Mack. Hace unos años, Marvel decidió ofrecer a sus lectores historias situadas en los últimos días de los personajes más populares de la editorial. Los 4F, La Patrulla X, Hulk, Punisher y otros personajes protagonizaron varios especiales con equipos creativos vinculados normalmente a algunas de las mejores etapas de las series que contaban su última lucha. Esto servía un poco para compensar a modo de balón de oxígeno a todos aquellos lectores que, tras décadas siguiendo las diferentes series, veían poca evolución en las tramas.

Varios años después, al fin le ha llegado el turno a los lectores de Daredevil de conocer los últimos días del personaje. O, más bien, del último día y investigación posterior a la muerte del personaje. Bendis, junto a David Mack, fue el elegido para escribir la historia, ya que el de Cleveland se encargó de escribir una de las últimas grandes etapas del personaje más torturado de Marvel (Mark Waid le ha quitado a Murdock gran parte de ese drama), puesto que Frank Miller, quien definió a Daredevil hace varias décadas, ya había hecho algo parecido en Born Again, y tal vez hubiera sido algo repetitivo. Klaus Janson, con la colaboración puntual de Sienkiewicz y Mack, se encarga del dibujo en recuerdo de su papel en la mítica etapa de Frank Miller. Aunque Janson no haya destacado nunca como dibujante, en esta ocasión el entintado de Sienkiewicz le da cierta solidez.

Lo realmente interesante de esta historia es que Bendis no busca el morbo de cómo muere Daredevil, ya que eso lo resuelve en 5 páginas, sino que aprovecha la investigación que realiza Ben Urich acerca de la última palabra de Murdock antes de morir para homenajear la historia del personaje desde sus inicios hasta la etapa que él mismo había escrito. Así, vemos a Urich relacionarse con personajes que han estado presentes en la serie de Daredevil a lo largo de sus cincuenta años de existencia, casi a modo de panegírico que se redondea con la identidad del sucesor de Daredevil y la revelación final del misterio. A pesar de mi temor inicial, la resolución del «McGuffin» de Mapone me resultó satisfactoria, especialmente por lo que significa y lo que conlleva para Bullseye. En definitiva, una joya de historia.

 Arena

 Los Vengadores Arena: Hagan Juego.

Guion de Dennis Hopeless y Christos Gage. Dibujo de Kev Walker, Alessandro Vitti, Ricardo Burchielli y Karl Moline. Continúa la lucha por la supervivencia en Mundo Asesino. Con varios de los participantes ya fallecidos desde el tomo anterior, llega el turno de lucirse a todos los personajes que no habían tenido su momento de gloria desde hacía muchos años o que, directamente, no lo habían tenido nunca porque no existían antes de que se crease esta serie. Todo esto precedido de un episodio de respiro al drama adolescente en el que se nos explican por fin las razones por las que Arcade ha decidido llevar más allá si cabe a Mundo Asesino. Personalmente, las motivaciones de Arcade me parecieron un tanto predecibles e infantiloides argumentalmente, pero, bueno, podemos correr un tupido velo porque el conjunto de la historia es bastante bueno.

En Hagan juego, los protagonistas pasan a ser Nico Minoru y Chase Stein, que llevaban desde el final de Runaways teniendo participaciones esporádicas en otras series y que, en esta ocasión, rivalizarán en dos ocasiones: la primera porque no tienen la misma opinión sobre cómo enfrentarse a la supervivencia al tener que decidir si matan o no a un compañero y la segunda literalmente, cuando Chase esté siendo dominado a través de la armadura de Halcón Estelar que ahora porta tras la muerte de Chris Powell.  También son protagonistas X-23 y Juston. La primera andaba bastante perdida entre el reparto de Academia Vengadores, donde también veíamos Juston de vez en cuando, aunque sin hacer nada especialmente relevante a pesar de su popularidad desde que protagonizara su serie dentro del sello Tsunami. Y también son protagonistas los alumnos supervivientes de la escuela del Capitán Britania, especialmente Cima (creo que en el tomo anterior la llamaban de otra forma), que se desvela como un personaje totalmente amoral y dispuesto a lo que sea para sobrevivir y que es la causante de la sanguinaria trama de este tomo, donde hay bajas y bajas-pero-no a mogollón. Finalmente, también se produce el retorno de Reptil y Tóxica, los «vengadores» más carismáticos de la academia de Hank Pym, justo a tiempo para hacer frente a la que puede que sea la última batalla para muchos de ellos.

Ya solamente queda un tomo para saber quiénes lograrán salvarse de los juegos del hambre de la lucha organizada por Arcade en Battle Royale en su isla privada que ningún superhéroe adulto parece poder localizar en ese episodio interludio escrito por el gran Christos Gage. Y no puedo esperar a leer su final. Sólo espero que el dibujo esté a la altura, que Kev Walker no está en todos los números y se nota…

Tierra 2

JLA: Tierra 2

Guion: Grant Morrison. Dibujo: Frank Quitely. A pesar de los años transcurridos desde su publicación, jamás había leído esta obra a pesar de tener uno de mis equipos creativos favoritos y, probablemente, uno de los mejores equipos creativos del mundo del cómic. Razones hay muchas y la principal es que mi interés por DC ha ido decayendo enormemente con los años, hasta el punto de que, hoy en día, no me puede interesar menos. Sin embargo, un amigo me recomendó efusivamente este tomo aprovechando la reedición de ECC y decidí comprarlo.

Bajo la simpre premisa de enfrentar a los personajes más icónicos del mundo del cómic con sus contrapartidas malvadas, Morrison lleva más allá este homenaje a los cómics de la Edad de Plata y realiza una crítica contra el inmovilismo en el género superheroico, con personajes y planteamientos que no parecen avanzar por el propio deseo de las editoriales, que dejan que sus personajes e historias languidezcan sin evolucionar y sin resolver sus propias contradicciones durante décadas, apelando a la paciencia (yo diría más bien la inocencia) del lector, que espera y desespera por la resolución o el giro argumental que cambie esta situación (sí, somos bastante masoquistas). Lleva a cabo esta crítica a través de una especie de juego de espejos que hace que la máxima que establece que el bien siempre acabará triunfando  sea la que haga que la JLA entienda que no puede ganar una batalla contra un enemigo cuyo universo tiene la misma máxima, aunque con la gran diferencia de que sustituye la palabra «bien» por «mal». Ningún escritor puede cambiar esta situación por más que lo intente y por más que sus etapas en personajes icónicos resulten novedosas, atractivas y ruputuras, porque siempre se volverá al status quo previo (y el propio Morrison lo ha vivido en carne propia, tanto con su etapa con la JLA como con su revolución en New X-Men).

Esta crítica está acompañada por una excelence caracterización de personajes que no hace sino resaltar esta «verdad» que Morrison nos está enseñando claramente y que se hace especialmente patente al comprobar que los reversos oscuros de cada personaje no son sino una exageración lógica de la personalidad y los poderes de los mayores iconos del mundo del cómic. Finalmente, hay que alabar hasta el infinito el gran trabajo de Frank Quitely, porque no sólo es capaz de diseñar un mundo nuevo totalmente creíble, sino también completar la labor de Morrison en la caracterización con sus lápices, lo cual destaca ya desde esa genial portada del tomo.

Vengadores Oscuros

Vengadores Oscuros: Los Señores del Mal

Guion: Jeff Parker. Dibujo: Neil Edwards y Marco Pierfederici. Casualidades de la vida, leí este tomo justo después de Tierra 2 y descubrí que tienen un argumento con muchos puntos en común. Jeff Parker me parece un gran guionista. Es un escritor experto en coger personajes que a casi nadie le importan y narrar sobre ellos la que probablemente sea la historia más importante escrita sobre ellos. Eso es lo que ha hecho en, por ejemplo, Agentes de Atlas, Hércules o Thunderbolts. Es precisamente el final de Thunderbolts lo que tenemos en este título debido a molonidades editoriales varias que han llevado a que Thunderbolts fuese escrita por Daniel Way y Charles Soule como mencionaba en el Informe Primero. Los Vengadores Oscuros y Piedra Lunar son enviados por el Hombre Cosa a un mundo alternativo en el que los superhéroes están enfrentados entre ellos y han dividido Nueva York en diferentes zonas controladas por cada uno de ellos. A medida que los personajes avancen en su plan para volver a casa, iremos viendo el reverso oscuro de Iron Man, Doctor Extraño, Spider-Man y otros «héroes». Parker aprovecha este tomo para cerrar con mayor o menor coherencia varios hilos argumentales sueltos desde hace tiempo, como lo de los miembros del USAgente o el destino del clon de Thor. El dibujo de Neil Edwards es para quitarse el sombrero. Me encantaría tener a un guionista eficiente como Parker en alguna serie más puntera… quizás como mano derecha de Dan Slott en la franquicia arácnida.

Imposibles

Imposibles X-Force. Dando Tumbos

Guión: Sam Humphries. Dibujo: Adrian Alphona, Dalibor Talajic, Ramón Pérez, Phil Briones y Ángel Unzueta. Si hay algo que no podemos negarle al guionista Sam Humphries es que no arriesgue. La primera saga de este tomo, Dando tumbos, contiene alguna de las ideas menos habituales en la franquicia X que nos podamos imaginar: amar sin tener en cuenta el género de la otra persona, semiincesto, posible asesinato de niños… Por partes, la primera parte del tomo está centrada en Mariposa Mental y los tres Fantomex. Es lo que más me ha gustado del tomo por cómo se narra y porque hay más «chicha» que en el resto del tomo, donde todo sucede de forma algo plana. De la lucha contra la Reina Lechuza me gusta el concepto del personaje y de lo que sucede, quizás no tanto el desarrollo. La aparición de la auténtica villana es poco clara, no se especifica cómo ni cuándo llegó hasta ese futuro (¿tal vez después de la última saga de Morrison?) y nos encontramos con un final bastante previsible. En el dibujo destaco a Adrian Alphna y a Ramón Pérez sobre el resto de dibujantes del tomo.

 untitled

Los Vengadores: La Guerra Privada del Doctor Muerte

Guion: Gerry Conway, Bill Mantlo (con argumento de Steve Englehart). Dibujo de George Pérez, John Buscema, Jim Shooter, Don Heck y flashbacks de Jack Kirby. Este tomo recoge una etapa de transición tras el fin de la mítica etapa de Steve Englehart, que sigue moviendo los hilos inicialmente, en la que brillará especialmente George Pérez. Gerry Conway escribe una serie de números que beben bastante de la etapa de su amigo Englehart en los que encontramos como principales protagonistas a la Bruja Escarlata, La Visión, La Bestia y al Hombre Maravilla (casualmente, cuatro de mis Vengadores favoritos de todos los tiempos, todo sea dicho). Me gustaría destacar que la resurrección de Simon Williams es, dentro de lo que cabe, algo inteligente, al aprovechar la magia vudú. Además, somos testigos del nacimiento de la amistad entre Bestia y el Hombre Maravilla, así como de la «rivalidad» entre este último y La Visión por el amor de la Bruja Escarlata. La saga que da nombre al tomo es un crossover con la serie Super Villian Team-Up protagonizada por Namor y el Doctor Muerte. No está mal y se lee del tirón sin grandes alardes. Gana puntos gracias al dibujo de  George Pérez. El número que cierra el tomo, uno autoconclusivo centrado en la venganza del Caballero Negro, me ha dejado no ya frío, sino bastante flipado por lo innecesario.

 

Aparte de estos tomos, he leído también gran parte de las grapas Panini del mes y algunos números USA de Weapon X (concretamente la saga en 7 números llamada The Underground, que continúa allá donde acabó el tomo Marvel Monster Arma X publicado por Panini hace varios años.

Otras lecturas de esta quincena, de las que quiero hablar más detenidamente son:

  • Punk Rock Jesus de Sean Murphy
  • Body Bags de Jason Pearson

Factor Nostalgia. Marvel Knights, de Chuck Dixon y Eduardo Barreto.

Texto originalmente publicado en +QCómics el 18 de septiembre de 2006

Daredevil. Punisher. La Viuda Negra. Capa y Puñal. Shang Chi. El Caballero Luna. Luke Cage. Segundones estelares de Marvel. Ocho personajes en busca de un autor que los hiciera brillar a comienzos del siglo XXI. Lamentablemente, no lo consiguieron en esta serie.

Marvel Knights 1 al 15 USA (Julio del 2000- Septiembre del 2001)
Guión de Chuck Dixon
Dibujo de Eduardo Barreto y Mike Lilly (número 14)
Tinta de Klaus Janson (números 1-6) y Nelson de Castro (números 7-15)
Portadas: Joe Quesada

Quizás aún pueda parecer un poco pronto para hablar de “nostalgia” al referirnos a esta serie, pero lo cierto es que estamos ante el más claro ejemplo de que la nostalgia puede llegar a ser usada para vender. Si nos fijamos en los protagonistas de Marvel Knights, veremos a personajes que tuvieron su GRAN momento (en mayúsculas) y que, cuando apareció esta historia, hacía unos años que iban dando tumbos en mayor o menor medida. Incluso, había algunos que estaban bastante desaparecidos. Daredevil tuvo su momento en la etapa Miller. Punisher llegó a aparecerr en casi tantas series al mes como Spiderman, Lobezno o el Motorista Fantasma. La Viuda Negra dirigió Los Vengadores. Capa y Puñal fueron los héroes adolescentes de los 80 (con permiso de los Nuevos Mutantes). El Caballero Luna tuvo su etapa de gloria. Los 70 no se entenderían sin Luke Cage ni Shang Chi. Pero casi todos, a comienzos del nuevo siglo, se encontraban en un punto muerto. Sí, Punisher y Daredevil comenzaban etapas de éxito con Ennis y Kevin Smith/Bendis respectivamente, pero el resto estaba a completa disposición para que se hiciera lo que fuera con ellos. Y eso hizo Chuck Dixon.

Dixon tenía muy buenas intenciones. Quería convertir a este grupo en un reverso urbano y oscuro de Los Vengadores: personajes unidos por las circunstancias del destino que se unen para combatir al mal, aunque no se soporten ni se lleven bien ni, fundamentalmente, quieran hacerlo. Es un grupo tan disfuncional que, por no tener, no tiene ni un nombre (el título de la serie hace referencia a la línea editorial que los enmarcaba y poco más). Sin embargo, las buenas intenciones de Dixon no llegaron a cuajar y su causa creo que está en el mismo germen de la serie.

Chuck Dixon, que confesó que los primeros números de los Vengadores le impactaron en gran medida cuando era un crío, lleva a cabo su particular homenaje a esa etapa en esta serie. Una serie de asesinatos de mafiosos rusos lleva a Punisher a contactar con Daredevil (ya que ambos son amiguísimos y sólo se odian un poquito y tal), que recurre a la Viuda Negra para que le ayude a investigar. Natasha, a su vez, se ha encontrado con Puñal en una Iglesia a la que la atea ex espía ha ido a rezar. Puñal busca a Capa, que está perdido y descontrolado. Por su parte, Shang Chi trata de proteger a su “prima” de unos mafiosos cuando, sin previo aviso, es secuestrada por unos extraños seres. Total, que al final resulta que todo es culpa del troll Ulik de Asgard, que quiere el Cuerno de Ragnahorn, que le permitirá conquistar todos los mundos y que está en posesión de un mafioso. Para evitar que el cuerno caiga en su poder, Punisher y Daredevil, por un lado, y la Viuda Negra, Puñal y Shang Chi, por otro, lucharán contra Ulik y sus tropas. A partir de aquí, el grupo permanecerá unido sólo por una causa: atrapar al Punisher, tal y como Los Vengadores persiguieron de vez en cuando a Hulk en sus primeros tiempos. Un sin fin de incoherencias, vamos.

Punisher, antihéroe y solitario por excelencia, pasa a ser el nexo del grupo, que en su persecución del Castigador tendrá que enfrentarse a otros enemigos que Dixon rescata del limbo, como Zaran, maestro de Armas, que sirve al padre de Shang Chi, cuya cara queda en sombras y no se le nombra porque Marvel ya no tiene los derechos sobre Fu Manchú y, en el fondo, lo mismo da. Además, y mientras Capa sigue descontrolado y atacando a todo tipo de personas, los Marvel Knights participará en uno de los crossovers más inconsistentes de Marvel: Maximum Security. En este crossover, las grandes mentes pensantes de las distintas razas espaciales decidieron convertir a la Tierra en una prisión de máxima seguridad para los criminales extraterrestres y, así, mantener a los entrometidos de los superhéroes terráqueos ocupados y que no metieran las narices en sus dominios. Una idea ¡GENIAL!, ¿eh? Pues Punisher se las vería con uno de estos criminales, al que no conseguiría derrotar, pero para eso estaban los 4 Fantásticos, que pasaban por allí y le echaron una mano. Eso sí, ninguno le reconoció. A un criminal buscado como el Punisher… Para compensar, en el cuarto número, Dixon hace que el Caballero Luna se una al grupo porque… porque pasaba por allí. El Caballero Luna usará sus grandes recursos económicos para ofrecerles a sus compañeros una base secreta, vehículos y medios para llevar a cabo sus misiones.

La primera misión del grupo tras la llegada del Caballero Luna será hacer frente a Capa, el compañero de Puñal, que, ahora sí, está totalmente descontrolado y ni siquiera Tandy Bowen puede hacerle entrar en razón. Por ello, tendrán que recurrir al Dr Extraño, que descubre que la amenaza es mayor de lo que creen. En efecto, el interior de la capa de Capa se ha convertido en una réplica de Nueva York poblada por gente malvada y por algunas víctimas inocentes de Capa, que les ha juzgado indignos y los ha enviado allí. Daredevil, Punisher, la Viuda Negra y el Caballero Luna serán algunas de sus víctimas. Para no contar mucho, todo resultará ser culpa del demonio Pesadilla y Puñal derrotará a su compañero y, de paso, le quitará sus poderes y se los quedará para ella. Además, detienen al Punisher (que se escapará en el siguiente episodio).

Y así llegamos a la última saga de la serie, en la que el Caballero Luna recluta a Luke Cage para el grupo a cambio de un sueldo y una dieta para ropa, ya que Luke no parará de quejarse una y otra vez de que su ropa es hecha a medida, le sale cara y, encima, no paran de rompérsela sus contrincantes. A estas alturas, Dixon ya debía de saber que la serie iba a ser cancelada (tanta genialidad junta, era demasiado para soportarlo), así que se centró en cerrar los cabos sueltos. Por un lado, lo de Shang Chi y Fu Manc… y su padre. Por otro lado, lo de los poderes de Capa y Puñal, aunque esto no lo cierra y creo que no se resolvió en ningún lado.

El grupo sin nombre se reúne para atacar a unos mafiosos. Sin embargo, las cosas se les complicarán cuando descubran que otros cuatro villanos de tercera se han aliado: Lápida (enemigo de Spiderman), Bala, Bengala (enemigos de Daredevil) y Big Ben (antiguo enemigo de Luke Cage). Peligrosísimos villanos, wow. Obviamente, ante tanto poder junto, el grupo cae destrozado (como las ropas de Power Man, para disgusto de Luke) y se salvan a última hora gracias a Puñal, que usa inconscientemente los poderes de Capa y quita de en medio a sus enemigos. Inteligentemente, sus compañeros descubren el secreto de Puñal, pero no tendrán tiempo para hacer nada para ayudarla, puesto que inmediatamente son atacados.

Los chicos del grupo reciben la visita de Zaran y una secta ninja a las órdenes del padre de Shang Chi. Las chicas son atacadas por un señuelo dotado de vida de SHIELD con la forma de Nick Furia, lo que les llevará hasta el Heli Transporte, donde todos y cada uno de los agentes de SHIELD han sido sustituidos por sus copias en SDV. Todo resultará ser culpa de un programa informático llamado OILE al que la Viuda Negra le borra sus archivos aprovechando que ella, como buena ex espía rusa, todavía tiene en su mente los datos para hacerlo (¿?). En la base del grupo, Luke Cage (con la ropa más destrozada aún), DD, Shang Chi y el Caballero Luna resisten como pueden a la embestida de los ninjas y Zaran hasta que los derrotan, aunque el padre de Shang Chi se guarda un as en la manga y hace explotar el edificio de Marc Spector tras la derrota de sus tropas. Pocas páginas después, el grupo se desbanda, dejando al Caballero Luna tullido y arruinado (qué buenos compañeros).

En definitiva, una serie con mucha acción sin sentido, con poca coherencia. Un clarísimo “quiero y no puedo” que fue cerrada y vuelva a abrir con otros autores, el director de cine independiente John Figueroa y el dibujante Alberto Ponticelli. Esta segunda etapa, centrada en Punisher, Daredevil y la Viuda Negra, tampoco debió de tener mucho éxito en los USA (apenas he podido encontrar información, salvo que, creo, sólo duró seis números) y en España no salió debido a las malas ventas del volumen anterior. Lo mejor de este primer volumen, además del excelente dibujo de Eduardo Barreto, idóneo para la serie y para cualquiera de sus personajes (salvo, creo, Capa y Puñal), está en el tratamiento que Dixon hace del Punisher, no obstante, había escrito una etapa bastante importante del personaje. También hay ideas buenas cuyo desarrollo no me termina de complacer, como el descontrol de Capa, que acaba siendo culpa de un demonio, o la interacción de los personajes, que, a veces, hace que dejen de ser ellos mismos, pese a que Dixon sí logra que los personajes actúen como les vemos hacer en solitario.

Leer Marvel Knights me sirvió, por desgracia, para entender que, a veces, el factor nostalgia no sirve para que algo funcione. En aquellos momentos en que la compré, de verdad quería leer otra vez algo de Capa y Puñal, de la Viuda Negra, del Caballero Luna… pero, la verdad, no era esto.

 

Mini-reseñas

Green Lantern Especial #1 (de 5)

Green Lantern Secret Files. Green Lantern #1
Guión: Geoff Johns
Dibujo: Darwyn Cook, Ethan Van Sciver, Carlos Pacheco.
Planeta de Agostini. 64 páginas. 3,50€

Vuelve Hal Jordan. Para ello, en este primer número de su «miniserie regular especial» (o algo así) tenemos un número idóneo para ponernos al día en el pasado del personaje en el que se desarrollan algunos aspectos ya tratados en el especial del retorno del personaje, como la relación con su padre y la inspiración que éste supuso para el futuro Green Lantern durante su niñez. Es un número emotivo, con una historia que se lee sin mayores problemas y que, simplemente, está hecha para que los lectores novatos entendamos mejor al personaje y los veteranos pasen un rato agradable. Darwyn Cook no está nada mal, aunque también es cierto que es una historia en la que no hay que hacer grandes alardes.

A continuación, se incluye el primer número de la serie regular. Tras presenciar el momento en el que Hal fue escogido para ser Green Lantern, volvemos a la actualidad. Hal está tratando de adaptarse a su nueva vida, hablando con viejos amigos y familiares que le creían muerto y buscando trabajo. Tras una llamada de John Stewart le pondrá al tanto de que una posible amenaza ha llegado a la Tierra en una nave espacial amarilla. En efecto, un ser alienígena está haciendo de las suyas en el desierto de California. Poco después, Hal conocerá a la Capitán Jillian Pearlman, cuyo avión experimental lleva un motor extraterrestre. Número de presentación que no pasa de ser simplemente eso. Pacheco, en su línea, muy bien.

Como colofón, un montón de fichas de personajes, ideales para lectores novatos, con los principales actores de la mitología de los Green Lantern.

Daredevil: El dossier Murdock (9 al 11 Panini)

Daredevil 76, 77, 78, 79, 80, 81 USA
Guión: Brian Michael Bendis
Dibujo: Alex Maleev
Panini. 48 páginas. 2,90€ (números 9 y 10); 56 páginas, 3,50€ (número 11).

Conclusión de la que, para muchos, es una de las mejores etapas (o la mejor) de Daredevil. Para otros no tanto, ya que se han quejado del «reciclaje» de historias anteriores o de que Bendis no les gusta. Sea como sea, no podemos dejar de lado el hecho de que estamos ante el fin de una era. Una etapa que se ha caracterizado por tener una personalidad propia y completamente diferenciada de otras tanto en el guión (made in Bendis con toda la controversia que ello conlleva) como, sobre todo, en el dibujo, apartado en el que Alex Maleev ha tenido capital importancia.

Bendis cierra su etapa usando a muchos de los habituales personajes secundarios usados por él y, además, lo hace cerrando por fin el argumento iniciado hace ya un par de años, asistiendo a uno de los enfrentamientos más originales e inesperados entre el Hombre sin Miedo y Kingpin. Desde que Matt Murdock derrotara a su enemigo y se autoproclamara señor de La Cocina del Infierno, muchos han sido los problemas que ha tenido que solventar: su identidad secreta desvelada al público, asesinos, bandas mafiosas, tráfico de drogas, su matrimonio, su descenso a la locura… Todo ello le ha conducido hasta el momento en el que comienza esta saga: Daredevil es por fin un héroe respetado y querido, su esposa quiere volver con él y las cosas en su buffette no van mal. Sin embargo, no podía prever que Kingpin utilizara a Ben Urich para hacer pública toda la información acerca de su identidad y conseguir liberarse del FBI. A partir del momento en que esto se sepa, Daredevil acometerá una búsqueda desesperada para evitar que su tapadera sea descubierta. No estará solo. Viejos y nuevos aliados le echarán una mano: la nueva Tigre Blanco, Elektra y la Mano, la Viuda Negra, Luke Cage, Iron Fist, Jessica Jones o la Enfermera de Noche… Todos ellos participarán en la búsqueda del Dossier Murdock e intentarán que no caiga en las manos de Bullseye, de cualquier otro aliado de Kingpin o de las autoridades. Sin embargo, no será hasta que sea muy tarde cuando descubran que han caído en la trampa de Kingpin.

Un final de etapa frenético (sí, suena raro siendo Bendis el escritor), en el que los giros argumentales sorprenden, entusiasman y dejan buen recuerdo. Con un Alex Maleev soberbio a los lápices y con un final francamente inesperado que deja para Ed Brubaker y Michael Lark el difícil papel de continuar con una etapa en la que se ha llevado a Matt Murdock al extremo y ha pagado las consecuencias por ello.