Festín de Cuervos

festin de cuervos

Hace un par de semanas conseguí terminar de leer Festín de Cuervos, la cuarta novela de la saga Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin, que empecé a leer hace año y medio. No creo haber comentado por aquí los libros anteriores, que me parecieron geniales y a los que su lectura me enganché de forma inmediata. Sin embargo, creo que para Martin continuar de forma ascendente tras los sucesos ocurridos en Tormenta de Espadas fue una hazaña mucho más difícil que las vividas por los personajes de los libros. Así, la presentación de diferentes personajes que apenas habían sido nombrados anteriormente y el desarrollo posterior de su historia, junto con la división del libro original en dos tomos (Festín de Cuervos y Danza de Dragones) hacen de este volumen una montaña rusa en la que, junto a capítulos geniales aislados, hay una sucesión larga de capítulos que me parecieron mediocres porque lastran bastante la trama y que, por otro lado, se podrían resumir en unas pocas páginas.

Por eso mismo, me costaba la vida ponerme a leer capítulos de personajes que no me interesaban y la lectura se fue alargando hasta casi el infinito y sólo pude acabar gracias a los maratones que me pegué en un par de viajes en avión. Destacan, por supuesto, los capítulos de Cersei (brutal su último capítulo), Jaime, Brienne (¡qué pedazo de capítulo final!), Arya Stark y, sobre todo, los de Sansa/Alaine, donde estamos siendo testigos de una nueva versión del juego de tronos que dio origen a la serie gracias a las acciones de la ya no tan pavisosa hija de Ned Stark y a Petyr Baelish. Por lo demás, sólo puedo salvar algunos momentos, casi todos en la parte final del tomo. Debido a lo que me costó acabar este libro, creo que dejaré pasar un tiempo antes de ponerme con Danza de Dragones, donde Daenerys, Jon Nieve y el Gnomo, entre otros, me esperan.

Anuncios

Peregrino


Peregrino         

¿Volver? Vuelva el que tenga,
tras largos años, tras un largo viaje,
cansancio del camino y la codicia
de su tierra, su casa, sus amigos,
del amor que al regreso fiel le espere.
         
Mas ¿tú? ¿volver? Regresar no piensas,
sino seguir libre adelante,
disponible por siempre, mozo o viejo,
sin hijo que te busque, como a Ulises,
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.
        
  Sigue, sigue adelante y no regreses,
fiel hasta el fin del camino y tu vida,
no eches de menos un destino más fácil,
tus pies sobre la tierra antes no hollada,
tus ojos frente a lo antes nunca visto.
Un poema que describe mi estado de ánimo actual. Hay un mundo lleno de posibilidades. Hay que empezar escogiendo una.

Obsesiones actuales

Antes de empezar a dedicar entradas a alguna cosa en concreto, voy a retomar el comentario de mis obsesiones, es decir, aquello que más me ha gustado y más he disfrutado recientemente.

Canción de Hielo y Fuego. A estas alturas no hay mucho que decir de estos libros. Simplemente, empecé a escuchar mil y un comentarios de los libros hace tiempo y estos comentarios se intensificaron con la llegada de la serie de televisión Juego de Tronos. Este verano decidí comprarme el primero libro, precisamente Juego de Tronos y vi la serie. Fantástico el libro y fantástica la serie. Ahora voy por el segundo libro, Choque de Reyes. Aún llevo solamente 200 páginas, pero ya se nota que es más ligero que el anterior en su escritura y que se avanza bastante más rápido. Se agradece que no haya spoilers sobre los mismos en los comments.

Los 4 Fantásticos de Hickman. Con esto de haber pasado 15 meses preparando opos, dejé acumular muchas series en grapa. Así, he leído recientemente 9 números del Iron Man de Fraction y Larroca (que me parece lenta, lenta) y 15 números de los 4F de Hickman. Sin duda, esta etapa de Hickman es una de las más interesantes que he leído jamás de los 4F y el final y el epílogo de la saga Muerte son brutales. La conversación entre Franklin y Spider-Man del epílogo es de las que hacen época.

Buffy Cazavampiros. Season 6. Llevo todo el año volviendo a ver el Buffyverso en simultáneo, por lo que también estoy disfrutando de la 3ª temporada de Angel. Sin embargo, y contrariamente a lo que me ocurrió en el primer visionado de ambas series (Angel sólo la he visto 2 veces), ahora me está gustando mucho más Buffy en esta temporada en la que la ambigüedad de todos los personajes de la serie convierte a Sunnydale en un sitio gris en el que no sabes de qué lado ponerte.

Adele. 21. Poco se puede decir de uno de los discos del año. Y poco se puede decir de Adele. Y, antes de que alguien se queje, ya sé que también puse una canción suya, aunque versionada, la semana pasada. Trataré de variar un poco.

De paso, quiero recomendar la película Margin Call que vi hace unas semanas y que recrea la caída de  Lehman Brothers y el comienzo de la recesión mundial. Además de ser una película cuyo argumento debe interesarnos a todos los que, de una forma u otra, estamos padeciendo esta gran crisis económica mundial, cuenta con un gran elenco encabezado por Kevin Spacey y Zachary Quinto y con la participación de Demi Moore y Jeremy Irons, entre otros, en papeles estelares.

The Unwritten

Rompo mi silencio bloguero (debido al exceso de trabajo y a múltiples obligaciones) para hablar del primer tomo de The Unwritten, una historia escrita por el nunca bien alabado Mike Carey (que está haciendo maravillas en X-Men) y dibujada por Peter Gross. Antes de pasar a comentar qué es lo que me ha parecido, os dejo por aquí con la premisa básica de la historia, medio fusilada de la contraportada del tomo de Planeta:

Tommy Taylor es el protagonista de una serie de novelas de fantasía que se ha convertido en un fenómeno cultural. Wilson Taylor, su creador, ha desaparecido y sus fans esperan ansiosamente su regreso y la continuación de la saga con el  último libro de las aventuras del personaje. Por otro lado, Tom Taylor, el hijo de Wilson y fuente de inspiración del personaje, es venerado en todo el planeta y se le considera una leyenda hecha carne. Pronto, la vida de Tom Taylor empezará a tomar paralelismos con la de Tommy Taylor.

Para hacernos una idea, Tommy Taylor es un trasunto muy magnificado de Harry Potter y sus millones de fans están deseando que se publique el último libro de la saga para ponerle un punto y final, ya que, parece, Tommy moría en el penúltimo libro luchando contra el Conde Ambrosio, su archienemigo. En el mundo real, Tom Taylor vive del legado de su padre y se gana la vida acudiendo a convenciones literarias y de ciencia ficción para firmar los libros que muchos creen que él protagoniza. Está bastante asqueado de que le comparen con Tommy y de sufrir ataques de ¿chalados? que creen que son el Conde Ambrosio. Sin embargo, es evidente desde las primeras páginas que algo extraño ocurre y que los libros de Tommy Taylor esconden algo más de lo que parece. Además, cuando la prensa acuse a Tommy de ser un farsante ya que no hay ninguna evidencia real que demuestre que es hijo del escritor, éste emprenderá la búsqueda de Wilson Taylor, pero pronto se dará cuenta de que padre (¿y él mismo?) tienen más enemigos de los que esperaba.

¿Qué me gusta de esta historia? Para empezar, lo más evidente: la crítica ácida hacia los fenómenos literarios del momento. No sólo nos podríamos quedar en Harry Potter por ser su más que claro punto de partida, sino que podríamos trasladar la crítica hacia el fenómeno fan total hacia otras franquicias igualmente rentables, como la de Crepúsculo. Cada vez que aparece un fan en esta historia (y lo hace muy a menudo en los dos o tres primeros episodios) se produce una situación tan surrealista como descacharrante. Igual que cuando oyes a una adolescente gritar orgásmicamente porque sale Edward Cullen en pantalla.

Otro aspecto sumamente atractivo es la referencia continua a otros hitos literarios. Para empezar, y como he leído en internet (para qué engañarnos, no tenía ni idea jeje), a Tom Taylor le ocurre lo mismo que al hijo del creador de Winnie the Pooh, que se inspiró en su hijo al crear al dueño del pesado tierno oso de peluche inmortalizado por Disney y sufrió por ello durante años (¿merecidamente? Puede ser ji ji ji). Además, Carey liga la creación de Tommy Taylor con la de Lucifer y la de Frankenstein al haberse escrito sus novelas en la misma casa donde John Milton y Mary Shelley dieron forma a sus dos “monstruos”. Hay más referencias e, incluso, un número completo en el que Rudyard Kipling (el autor de, por ejemplo, El libro de la selva) es el protagonista y no precisamente de forma gratuita, ya que en este número se dan muchas pistas sobre la posible conspiración literaria que sigue la pista de Tommy Taylor y es el episodio que más ganas me ha dejado de continuar leyendo la historia.

Habrá que ver cómo continúa esta historia y si Carey no alarga demasiado la historia (van unos 15 números aproximadamente y dos tomos recopilatorios, el segundo a la venta en USA el mes que viene) como han hecho con la totalmente destrozada Fábulas (qué pena de serie ahora mismo…), pero creo que tiene pinta de llegar a ser una de esas historias que recordaré durante bastante tiempo.

Apples. Richard Milward

“El Trainspotting del nuevo milenio”

Creo que fue esa frase promocional en la portada lo que me atrajo de esta novela. Recuerdo haber visto la película hace milenios (ejem ya no me acuerdo mucho ejem) y me pareció interesante la comparación. Richard Milward tiene sólo 21 años y ésta es su primera novela, pero, si sigue así, puede hacerse un lugar bastante importante, puesto que Apples reúne todos los requisitos para convertirse en una obra muy a tener en cuenta por su gran plasticidad, su genialidad en la forma de narrar (impagable el capítulo disléxico… y no digo más jajaja), la gran crudeza con que cuenta la historia y la excelente caracterización psicológica de los personajes.
La trama podría parecer tópica: una historia de amor no resuelta entre adolescentes de un barrio marginal del norte de Inglaterra. Sin embargo, Milward no se contenta con mostrarnos la vida y forma de vivir de estos adolescentes de una forma impersonal y fría. Muy al contrario. En Apples encontramos, gracias a los continuos cambios de narrador, una visión panorámica de lo que podría ser lo cotidiano para muchos jóvenes de nuestro tiempo: relaciones familiares tortuosas y dañinas, el miedo a perderlo todo, la soledad, la sexualidad frustrada, la sexualidad desatada, las drogas, el alcohol, las noches locas,… Además, vemos que todo esto tiene consecuencias muy duras para los protagonistas: malos tratos, violaciones, embarazos, “malos viajes”, peleas, hospitalizaciones…
Creo que esta novela, además, ha caído en mis manos en un momento personal bastante adecuado (no confundir las coincidencias con el destino… algunos ya sabrán a qué viene esto… sí, qué críptico xd) porque, nuevamente, mi vida podría dar un giro inesperado en los próximos meses (y van…) y puede que deje de trabajar con niños para “volver” a hacerlo con esos monstruos hormonados a los que llamamos “adolescentes”. Leyendo esta novela he recordado mis momentos más “bestias”allá por los últimos 90 y principios del S. XXI y he tratado de hacerme una idea de qué debe significar se adolescente en estos tiempos para ver si consigo tener una perspectiva adecuada y que me haga desempeñar bien mi trabajo 😉

Editorial Berenice. 2007
251 páginas
16€ (que me ahorré gracias a las bibliotecas públicas jajaja)

Propósito para el 2008 (II)

Queda prohibido

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber que hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme solo alguna vez.Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis deudas y mi mal humor,
inventame cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.

Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
Llamarles sólo cuando les necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.

Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a toda la gente que me quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en Dios y hacer mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada dia como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
olvidar tus ojos,tu risa,tus besos,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
pensar que con su falta el mundo se termina.

Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
y no comprender que lo que la vida nos da,
tambien nos lo quita.

Queda prohido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual
Pablo Neruda
Autor del poema: Alfredo Cuervo Álvarez

Propósito para el 2008

Tener en mente siempre las palabras del maestro J.L. Borges:

Si pudiera vivir nuevamente mi vida. En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.