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Wanderers: Un futuro posible

Dentro de las muchas variaciones de futuros que nos ha presentado la ciencia ficción, la inmensa mayoría se ha decantado por presentarnos futuros que podríamos categorizar tranquilamente como terribles: guerras, crisis, dominación por parte de las máquinas, enfermedades, regímenes totalitarios,… Mundos futuros en los que los protagonistas deben sobreponerse a la adversidad para conseguir un mundo o una vida mejor. Sin embargo, este vídeo que pongo hoy transmite esperanza de un futuro agradable, en el que el lado aventurero y nómada de la humanidad vuelve a brillar y en el que el espacio es un lugar al alcance de la mano.

Se trata de un impresionante trabajo del animador Erik Wernquist que nos transporta desde los albores de la humanidad a la frontera de nuestro sistema solar visitando lugares tan dispares como Marte, Júpiter, el cinturón de asteroides, Saturno (IMPRESIONANTE esa escena atravesando sus anillos), Titán o el planeta Urano. De verdad, me gustaría poder vivir para ver algo así, aunque la ciencia no haya llegado a ese punto ni esté en mi mano conseguirlo.

Pueden leer (en inglés) unas geniales explicaciones sobre el vídeo aquí.

Yo me quedo con las palabras de Carl Sagan:

For all its material advantages, the sedentary life has left us edgy, unfulfilled. Even after 400 generations in villages and cities, we haven’t forgotten. The open road still softly calls, like a nearly forgotten song of childhood. We invest far-off places with a certain romance. This appeal, I suspect, has been meticulously crafted by natural selection as an essential element in our survival. Long summers, mild winters, rich harvests, plentiful game—none of them lasts forever. It is beyond our powers to predict the future. Catastrophic events have a way of sneaking up on us, of catching us unaware. Your own life, or your band’s, or even your species’ might be owed to a restless few—drawn, by a craving they can hardly articulate or understand, to undiscovered lands and new worlds.

Herman Melville, in Moby Dick, spoke for wanderers in all epochs and meridians: “I am tormented with an everlasting itch for things remote. I love to sail forbidden seas…”

Maybe it’s a little early. Maybe the time is not quite yet. But those other worlds— promising untold opportunities—beckon.

Silently, they orbit the Sun, waiting.

 

Categorías:Reflexión
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