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De cómo fue que llegué a ser un “friky” (Parte 2: La Perversión Del Zodíaco)

Si en el artículo anterior conté mi experiencia con los coloreables Marvel en mi más tierna infancia para luego pasar a mi pensamiento sobre el mundo friky actual, sobre todo el internetero, como preámbulo a todos estos artículos (no sé cuántos haré, pero para 4 seguro que da…), yo creo que ya va siendo hora de entrar en faena, que ya que me pongo a contar gratuitamente mi vida, pues termino y así voy viendo si soy o no un friky.

Finales de los 80. Superado el temor a la repetición del terremoto del '88 (que no fue para tanto, pero aquí se cagó todo el mundo), la vida volvía a la normalidad en todos los hogares de la isla. ¿En todos? No, en un pequeño hogar de la capital de la isla se fraguaba el nacimiento de un friky. Yo. Con unos 6 ó 7 años, recuerdo que, dado mi habitual afán por la investigación y/o el cotilleo, rebuscaba por todos los cajones de mi casa en busca de cosas que mirar, leer, ensuciar, estropear, pintarrajear… Así, un día encontré los diez libritos de Mafalda de mi padre. Una vez que mi padre me dejó dolorosamente claro que ESO no se pintaba, decidí que, ya que se había olvidado de ponerlos en un lugar más seguro, por lo menos podía leerlos. Me cogí el primero (numerado como "0") y lo abrí. Y empecé a leer. La verdad es que a mí me gustaban más los dibujos que los que decía, porque la mitad de las cosas no las entendía. Sólo me identificaba con Mafalda en las viñetas en las que la sopa aparecía (porque a mí no me gustaba, ni me gusta, el potaje de mi madre) y en que yo también tenía una amiga facha facha (como Susanita) y un amigo sosito (como Felipe). Sin embargo, me leí unas cuantas hojas. Y, con el tiempo, me leí todo ese librito. Y empecé con el siguiente. Y el siguiente. Así hasta que me los leí todos. Sí, con 6/7 años. ¿Los entendía? Pues en parte sí, en parte no. Luego, ya adolescente, los he vuelto a leer y, obviamente, los he entendido mucho más que a esa edad o en lecturas sucesivas (los leí varias veces durante mi infancia). Aún siguen en un cajón esperando a que les vuelva a echar un vistazo (aunque comprarle la nueva edición a mi padre por reyes para tirar estos viejos me parece que va siendo necesario…).

Paralelamente, mi padre también traía a casa muchos de los tomos de Astérix y Obélix. No todos, sólo algunos. También eran un regalo habitual en reyes para mi padre. Es que hubo una época en la que él leía muchos cómics. Creo que lo dejó cuando, viendo la nefasta influencia que ejercían en su primogénito, decidió que con un friky que llevara montones de material inflamable a casa bastaba (mi hermano pequeño tuvo mucha suerte…). Obviamente, yo también leía Asterix. Me gustaban mucho, más que nada porque lo entendía más que a Mafalda y, encima, eran a color. Me caía bien Obelix y siempre quise tener un perro tan listo como Ideafix (y lo tengo ahora).

Además, y por si la lectura del colegio fuera poca, mis padres, principalmente mi madre, me compraba casi todos los días un cómic o un cuento para que, al pasar la tarde en la tienda de mi abuela, no molestara mucho y no saliera a la calle a poner mi vida en peligro (es que tuve unas aventuras… me perdí en un parque, casi me atropellaron varios coches, casi me muerde un perro, casi me secuestra una vieja, me caí de un columpio…así salí…). El caso es que los cuentos eran siempre lo mismo: princesa mona+príncipe valiente+malo de turno+ final feliz con perdices. Sin embargo, los cómics no. Mi madre siempre me intentaba comprar alguno que ella conociera, así que leí muchos Spidermans, varios de Hulk, algún Superman, algún Batman… vamos, los iconos televisivos de por entonces más la Patrulla X o Los Nuevos Mutantes, que también tuve alguno. También tuve, por petición propia, muchísimos cómics de los Transformers, los GI J.O.E y las Tortugas Ninja. Me pasaba la tarde leyéndolos y dibujando a los personajes. Luego los pintaba, los recortaba y jugaba con ellos (ser pobre desarrolla la imaginación y tal ^___^ ). La verdad es que me quedaban bastante mal (era un enano), pero con el tiempo me fueron quedando mejor. A veces hoy en día, si me gusta un diseño de un personaje y quiero hacer un dibujo, primero hago la figura, la pinto, la recorto y luego dibujo usándolo como referente. De todos estos cómics, el que más trauma me causó fue el de GI J.O.E, porque había unas movidas que no veas, que si Ladyfaye y Flint enrollándose bajo unos matorrales, que si Cobra no era tan temido, que si a los JOEs les daban para el pelo… Mejor me ponía mis VHS de la serie, que ahí siempre ganaban.

Sin embargo, pequeños frikys, mi mayor trauma me lo ocasionaría cierta serie Marvel. Pero no en ese momento, sino que me lo ocasionaría varios años después… La serie en cuestión se llamaba What if…? y en ella siempre había un tipo cabezón en bata que contaba algo que no entendía mucho (esto fue así, pero también pudo haber sido asá, como van a ver) y luego había una historia que generalmente acababa con varios muertos o con todos muertos. A mí me gustaba mucho, porque había muchos personajes. Lo que pasa es que no entendía cómo es que, pese a morir en números anteriores, algunos repetían en el número siguiente o en otros posteriores (debe ser por eso que a mí el que resuciten a los personajes me da igual).

Y, pese a esta influencia en viñetas de mi infancia, no fue el papel el que me convirtió en friky. No señor. Fue la caja tonta. La TV. Y encima, para vergüenza de males, Televisión Española (sí, bueno, tenía que ser esa porque no había otra… que La Segunda también es de TVE). Una mañana de sábado. El pequeño IvánN sube de jugar en la escalera con su vecino. Llega a su casa. Pone la tele. Aparecen los Biomán (los precursores japoneses de los Power Rangers: 5 fulan@s con ropas de colores que luchaban contra unos tipos feos con sus armas y robots. Nunca supe por qué luchaban. Deberían reponerla para ver si me entero…). Los veo. Me parecen lo más. Pero, pobre de mí, eso sólo era el principio. Acaba Bioman. Empiezan ellos. Los guardianes del Uuuuuuuuuuuniveeeeersoooo, al triunfar el maaaaal, sin duda lo salen a combatiiiiiiir por un mundo ideaaaaaaaaal.

Sí, los Caballeros del Zodíaco. Sé que a los otakus les jode mucho que metan openings con letras en español o con imágenes distintas a las originales. Pero, reconozcámosolo. El opening de Los Caballeros del Zodíaco es lo más de lo más. Ni el Dragon Ball ni nada. Yo cada vez que lo oigo y lo veo se me ponen los pelos de punta. Sí, vale, que era publicidad engañosa (¿o fui el único que se pasó los 114 capítulos esperando para ver a los malos que salían en opening? El dios Abel y sus seguidores… que veríamos varios años más tarde, cuando Telecinco se convirtió en la mejor cadena de televisión para los niños de España y ponían anime a todas horas), pero molar, molaba. Lo cierto es que cogí la serie empezada. El capítulo tres, pero como te hacían un resumen al principio, me dio igual. La seguí viendo (creo que también la emitían los domingos, pero hasta ahí no llego) y aún recuerdo el GRAN momento de los capítulos que vi a través de TVE: El cabrón del Caballero del Fénix se carga a Hyoga. Y yo: ¡¡¡¡¡¡Mamá, mamá, que Ikky se ha cargado a Hyoga, mamá!!!!!! Mi madre pasó de mí… Obviamente, una semana después, el cisne resulta que no estaba muerto (ni de parranda) y mi madre me dijo que aprendiera que a los buenos no se los cargan nunca. Sabias palabras.

Un día, resulta que pongo la TV y estaba un capítulo que no había visto nunca, pero que no podía ser el que seguía al de la semana anterior. ¡Los de TVE habían respuesto la serie! Me la volví a ver y justo cuando tocaban los nuevos episodios… no los dieron. ¡Tachán! Recuerdo que entre mis compañeros de clase y mis amigos no se hablaba de otra cosa. Luego supe, ya con los años, que fue porque los puritanos y fachitas de turno pusieron el grito en el cielo. Lo cual me pareció aún más tonto que la teoría de mis amigos: no la veía nadie. A ver, que en el colegio no se hablaba de otra cosa, mendrugos, ¡claro que la veía alguien! ¿Qué tenía esta serie que enganchaba tanto y a tantos? Pues no sé, porque la mitad del tiempo era un monólogo del pesado de Seiya diciéndose lo mucho que se molaba a sí mismo. Creo que es el claro ejemplo de una serie que se sustenta más por sus secundarios que por el protagonista, que tenía la cualidad de caerle mal a casi todo el mundo. Shiryu, Shun, Ikki y Hyoga (más el caballero del Unicornio, que me caía que te cagas por lo bastardo que era) deberían haber tenido un spin-off, No more Seiya o algo así.

Todos los españoles de turno tuvimos que esperar varios años para ver la continuación. Llegó de la mano de la cadena amiga (hoy es la cadena [Gran]Hermana). A la hora de merendar ponían dibujos (siempre recordaré Bésame Licia… que la veía mi madre y yo no ¬¬, o muchas otras series). Un día empezaron a poner Los Caballeros del Zodíaco. Al día siguiente, todos en el recreo jugando a los meteoros de pegaso. Y llegó el día fatídico. El día del último capítulo de TVE. Y al día siguiente dieron uno nuevo. ¡¡¡Y media hora después de su inicio, todos en la calle comentándolo!!! Y dieron la serie completa. Creo que dos veces. Pronto Panini (ésa que editaba cromos y que ahora hace coloreables de Hulk como los que yo pintaba de pequeño, pero con texto y más chiquitos) reaccionó con la edición de un álbum de cromos. La de dinero que nos gastamos mis amigos y yo. Sólo uno lo completó. A mí me falto el cromo 130. Si alguien lo tiene y me lo regala, me hará un favor. Mi álbum lleva esperando por él como 15 años… Sí, aún lo tengo…

El fatídico número 130 arriba, a la izquierda

Sin embargo, aún habría más. Un día estaba paseando por la Plaza de España y en uno de los kioscos vi un cartón que tenía las imágenes que tenían las cajas de los muñecos de los Caballeros del Zodíaco. Era el número #1 de la serie, pero en cómic. Inmediatamente: ¡¡Mamá, cómpramelo!!! Y me lo compró. Si llega a saber lo que ese cómic (vale, me pongo técnico: manga) iba a hacer en nuestras vidas, seguro que no me lo hubera comprado. Resulta que era el primer número… pero ya iban por el 8! Así que tuve que buscar los anteriores. Conseguí el 2 y el 3 y alguno más. Pero me faltaban los otros. Un día, estando en el trabajo de mi padre, éste me mandó por el periódico a los estancos de la Plaza Militar. En el de arriba vi el número #8 de los Caballeros del Zodíaco y le pregunté al hombre que lo atendía que si tenía más. Me dijo que allí no, pero me señaló un sitio, en la acera de enfrente, donde sí había más. Y vaya si había. Caballeros del Zodíaco y miles de cómics más en la que, creo, era una librería especializada. Fue mi perdición…

Próximamente:

  • De cómo la mala distribución de Planeta me enganchó a los cómics Marvel y, por fin, el desenlace de cómo empezar a leer cómics Marvel con la serie What if…? y no volverte loco.

Anteriormente:

Categorías:Reflexión
  1. 10 diciembre, 2005 a las 2:28 pm

    Sorprendido me he quedado al ver los paralelismos que tenemos ambos con una determinada serie que marco nuestra infancia (en mi caso con los Power Rangers orginales).

    Porque… ¿Soy el unico que se estremecio cuando el hermano esqueleto de Rita Repulsa destrozo literalmente los todpoderosos Megazords -incluido el Tigre Blanco-? Eso sí, para mi eso supuso el fin de mi adoración por los Rangers, que empezaron primero a convertirse en Ninjas y después a aceptar ninios que crecian cuando se metamorfoseaban…

    Además, la historia del Green Ranger molaba. Y ese Godzilla que tenia como Zord y al que llamaba con una espada-flauta aún más.

    Y ya que estoy en un momento nostálgico… ¿Nadie se acuerda de Fly? Sí, ese jovén corto de estatura pero de gran cabeza, con un monton de similitudes con Gokuh, que llevaba una bonita diadema y se hacia acompañar de un jovén más alto y más tonto?

    […]

    Tengo que cambiar de vida…

  2. 10 diciembre, 2005 a las 2:42 pm

    me acuerdo… pero sólo de la versión Manga, que yo no pude verlo en dibujos nunca :S

    Y yo los Power Rangers los veía sólo porque después ponían a los XMEN!😛 A mí es que me aburrieron pasados un mes o así…

  3. 10 diciembre, 2005 a las 4:09 pm

    Tio!vaya 2 posts te has currado!retrato del nacimiento de un friki!😉

    P.D: gracias por la aclaración que dejaste en mi blog. Estoy preparando algo, con la ayuda de alguien. A ver qué tal sale!!Ya te contaré!

  4. 11 diciembre, 2005 a las 11:58 am

    Yo a los Caballeros del Zodiaco nunca terminé de pillarles el puntillo.
    Y os aseguro que lo intenté, una prima mia era devota seguidora de la serie, y se empeñaba en que , como me gustaban los comics y los superhéroes , tenía que gustarme a la fuerza pero nada, no hubo manera.
    Los Power Rangers, supongo que si los llego a pillar con diez u once años, se me hubiese caido la baba.
    Y no te creas, no, que al principio no me los perdía, pero luego ya… pues claro, el esquema ya se repetía demasiado.
    Eso si, mi hermano y yo seguíamos viéndolos simplemente para descojonarnos de lo malos que eran.
    NOTA: los obreros de las canteras donde rodaban los exteriores tenían que flipar viendo pegar saltos por allí a todos aquellos hombres en pijama.

  5. 13 diciembre, 2005 a las 5:45 pm

    A mi los P Rangers me pillaron algo más crecidito (no mucho más) y apenas les di una oportunidad, eso si, tuve ir a ver la película con mi hermana, que truñazo por Dios. Mis principios tienen delito pq de los primeros comics que lei fur un pack en el que venian Spiderwoman y una tal Bikini cat, un poco subido de tono este segundo.

  6. 13 diciembre, 2005 a las 7:52 pm

    >>>>>> una tal Bikini cat, un poco subido de tono este segundo

    No me extraña que te engancharas, pillín!!!!

    Muchas gracias a todos por postear ^___^

    >>>>>> NOTA: los obreros de las canteras donde rodaban los exteriores tenían que flipar viendo pegar saltos por allí a todos aquellos hombres en pijama.

    Juas, debían estar explotados, que las canteras eran siempre las mismas, pero las cambiaban… seguro que se pasaban todo el día moviendo las piedras!

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