Las Secret Wars de Shooter y Zeck

Todos los aficionados Marvel han oído hablar de la gran saga de mitad de los 80 llamada Secret Wars. Muchos la han leído y muchos la han disfrutado. Algunos, incluso, fuimos de los afortunados que tuvimos la línea de juguetes que Mattel sacó para aprovechar el tirón de los héroes Marvel y que dio origen a esta historia que cambiaría el futuro editorial de Marvel como muy pocas historias lo hicieron antes. Yo, por ejemplo, tenía a Iron Man, al Capitán América, a Klaw y a Spiderman (y creo que alguno más también), además de la base de los héroes ^_^ Aunque también tengo que decir que yo a esa edad (4 años) no tenía ni idea de quiénes eran esos tipos y recuerdo que jugaba haciendo que el Capitán América era uno de los dos malos… junto a Iron Man… Bueno, volvamos al cómic.

La historia surge, por tanto, para aprovechar el tirón de los juguetes en un ejercicio de fagocitación mutua entre Marvel y Mattel. Sin embargo, Shooter no se contentó con hacer una historia sencillita, con una trama ágil y previsible, sino que le dio cierto interés al escribir un nuevo crossover (el anterior había sido el Contest of Champions) en el que no se enfrentaban sólo los héroes entre sí, sino en el que también tenían que hacer frente a la alianza entre sus peores enemigos: el Dr Muerte, Kang, el Hombre Absorbente, La Encantadora, Galactus… Claro, que entre los villanos pronto surgieron piques y se dedicaron a matarse entre sí… y a aprovecharse unos de otros. Entre los héroes tampoco hubo entendimiento y la Patrulla X (acompañada de Magneto, que apareció en el lado de los héroes) se marchó de la base de los héroes, convirtiéndose en el as en la manga en un par de momentos de la contienda.

Bueno, a estas alturas a lo mejor te estás preguntando por qué escribo esto… Y la respuesta es simple: llevo leyendo Marvel desde los… 8 ó 9 años… y tengo 23. Tuve la línea de juguetes hasta que me mudé a los 15 y nunca supe dónde fueron a dar… Llevo oyendo hablar de esta historia desde hace más de la mitad de mi vida… Y la semana pasada la leí por primera vez. Y la disfruté como un enano. En serio. Un montón. Sí, vale que sea algo simple en algunos momentos, vale que haya más de un comentario acerca de «yo soy fulano de tal y soy así por esto y por lo otro», vale que, a estas alturas, la historia se haya repetido unas cuantas veces y vale que haya personajes que no se sabe muy bien qué hacían ahí (aunque Shotter les dio su minuto a casi todos ellos), pero lo cierto es que, haciendo el ejercicio de ponerme «en situación», la lectura resultó muy amena y, en más de un momento, emocionante. Lo de ponerme en situación se debió a que, como es evidente, la historia ha ido envejeciendo y, claro, algunas cosas ya chirrían… como lo de Coloso con Szaji… o lo de el Todopoderoso, al que no paré de encontrarme en cuantos números de los 80 fui consiguiendo hace un tiempo.

La historia tiene muchos puntos positivos para mí: el tratamiento de Magneto, el del Capitán Britania, el reflejo de las personalidades de entonces de la Patrulla X y Spiderman… También tiene puntos menos positivos, como los villanos escogidos en algunos casos (El Lagarto??? ¿Por qué no estaba el Juggernaut?) y que nadie se acordara de que ponernos un combate entre Hulk y La Cosa… Aunque ese momento bajo la montaña es uno de los grandes de la historia de Bruce Banner.

Pues eso, que se la recomiendo a los Marvel Fans.