Persiguiendo a Amy

Muy pocas veces me ocurre que termino de ver una película con una sensación de aburrimiento tan tremenda como cuando vi Persiguiendo a Amy. No sé si fue porque Kevin Smith a mí no me entusiasma, o porque la historia me resultó incomprensible y poco creíble o porque odio con toda mi alma a Ben «sin facciones» Affleck, pero lo cierto es que esta película está ya entre mi -corta- lista de películas que no recomendaría a nadie…

El guión empieza con muchos guiños frikys, con muchos frikys de los que reírse y con uno de los triángulos amorosos más raros que he visto en mi vida: Ben Affleck (un dibujante de cómics llamado Holden), su mejor amigo Banky (machista, mal hablado y muy bruto) y una lesbiana llamada Allysa. El triángulo tiene como vértice a Ben Affleck (ejem…inverosímil, sí ^__^) y tanto la lesbiana como el amigo machista se acaban enamorando de Affleck… o eso creo, porque no llegué a entender si de verdad su amigo estaba enamorado de él o no… Aunque como la historia va de aceptarse a sí mismo tal y como se es, supongo que sí…

Bueno, que la cosa va de que Holden conoce a la que cree que será la mujer de su vida, pero descubre que es lesbiana (para regocijo -aparente- de su mejor amigo, que está encantado de poder tener conversaciones sobre la vida sexual de la no-novia de su amigo…), por lo que recurre a la «infalible» técnica de hacerse su mejor amigo para poder estar con ella… De esta forma, Allysa se enamora de él, pero, a cambio, su amigo se coge un mosqueo que para qué… Total, que pasan del amigo y Affleck y su novia se dedican a vivir su vida. Pero Banky se entera de que la chica tiene un apodo bastante curioso desde el instituto: Sandwich, ya quea la chica le dio por hacer un trío una o dos veces en su vida… Así que Affleck se traumatiza, la interroga sobre eso, ella le deja, su amigo se cabrea con él y Holden da con la solución perfecta: que los tres se monten un trío: a ella le gustan, Banky se muere por acostarse con él y él… es un egocéntrico o algo… Ante esta situación tan absurda, la novia y el amigo hacen lo que tienen que hacer: le mandan a tomar por culo. Y se acaba la película…

Bueno, más o menos… que parece que no hay tan mal rollo al final…

Lo mejor de la película es Jason Lee (Banky) y la aparición de Jay y Silent Bob, que dan con la clave para que Ben Affleck se decida a no perder a su amada y, de paso, justifican el nombre de la película en una de las escenas más surrealistas. Personalmente, lamento que Jason Lee no tuviera más minutos de pantalla en esta película… porque a Ben Affleck lo veo como siempre: con sus dos caras: o cara de «cansado-atontado-me hago el interesante-preocupado» o con cara de «parece que me río-parece que tengo un orgasmo-parece que me lo estoy pasando bien»… En fin…

Guiños frikys, como decía más arriba, hay muchos. Para empezar, los protagonistas son dibujantes, entintadores y guionistas de cómics. Holden y Banky hacen un cómic sobre Boy y Silent Bob (que, si no recuerdo mal, fue editado en España…) y hay unos productores que quieren convertir el cómic en una serie de dibujos animados. Los dibujos del cómic son de Mike Allred, que, por cierto, aparece en la película al final, al igual que Joe Quesada.

En fin, pese a los rasgos positivos que pueda tener, a mí no me ha gustado…